Inicio   Ayuda Ingresar Registrarse  
Páginas: [1]   Ir Abajo
  Imprimir  
Autor Tema: PaulaVip y el fenómeno extraño  (Leído 1974 veces)
Cuatrovenmasquedos
Forero Acreditado

Desconectado Desconectado

Mensajes: 28


« : Agosto 12, 2009, 07:32:38 »




FECHA: Segunda semana de Agosto.
NOMBRE: PaulaVip
NOMBRE DE LA AGENCIA/PISO/CLUB: Independiente
WEB: http://www.paulavip.com
TELÉFONO DE CONTACTO: 692-061-407
TARIFAS APLICADAS: Hora y media. Ver en su Web
LUGAR DE ENCUENTRO: Gimnasio Breda. Solo para tipos rudos, musculados y machotes como yo.
SERVICIOS Y JUEGOS: Amplísimo catálogo de juegos y servicios. Muy correcta y amable en sus explicaciones. Cumple con lo que promete.
VALORACIÓN ESTÉTICA DE 1 A 10: 9. Me gusta, y como me gusta, soy subjetivo. Si no me gustara sería objetivo y no habría cita alguna ni ladrillazo a leer. Y no le pongo un 10 porque me contó que se encontraba muy cómoda conmigo, y eso es de muy mal gusto, por lo que resto un punto.
VALORACIÓN DE LA CITA DE 1 A 10: 10. Si, has leído bien, un 10, ¿pasa algo, machote?

Tras rellenar la plantilla, tocaría ahora hablar de la cita. Donde queda uno, el encuentro, juegos preliminares, los océanos de flujos vaginales provocados, los repetidos orgasmos de Paula por las habilidades casi congénitas de un servidor, mi enorme pene del que tendréis razón en el próximo número de la revista Nature, la propuesta del Circo del Sol para que nos incorporemos a su grupo de contorsionistas en Las Vegas, los sudores chorreantes por los esfuerzos realizados, los gritos espasmódicos de Paula por el placer irresistible provocado, mi comportamiento de macho hispánico alpujarreño, mis alaridos tarzanescos, los diversos juegos realizados, la propuesta de Paula de retirarse con un servidor a una jaima en el desierto de Libia sometida a mis deseos, en fin, lo que es habitual y norma común en mis encuentros. Uno, que es muy macho y no voy a ser menos que vosotros.

Pero a diferencia de otros cuentos en los que ella ha sido la protagonista, hoy vengo aquí, exclusivamente, a comentaros el efecto paranormal que sufrimos en la cita, digno de constar en los anales de las historias del Dr. Jiménez del Oso y su programa Mas Allá, o de Iker Jiménez y su Cuarto Milenio. Una situación alucinante, la paranormalidad absoluta, lo inexplicable, la inquietud que provoca lo irracional.

Os cuento exactamente lo que sucedió. Había quedado para una cita de 90 minutos. Por ser un tipo bastante lagarterano necesito de un cierto tiempo antes de que la sangre entre en calor, de ahí que nunca quede por tiempo inferior al que os he señalado. Yo necesito tomar el sol para notar la sangre por mi cuerpo y nada mejor que Paula en su sustitución.

Ni que decir tiene que Paula estaba preciosa, más hermosa de lo que la recordaba, agradable, simpática, con ganas de complacer. Un encanto. Y tras los preliminares, recordándole que yo necesito de mucho tiempo para que mi vieja maquinaria se ponga en marcha, Paula, hermosísima en su desnudez, se acercó a mí, me susurró al oído “Cuatro, me apetece mucho provocarte placer”, me dio un dulce beso y empezó a cubrir mis deseos. Dato importante, los relojes habían quedado en la mesilla del cabecero.

Todo transcurrió como esperaba, y no es ejercicio literario, cuando una cita transcurre como deseo significa que es muchísimo mejor de lo que espero. Pero en ello no tengo ningún mérito, quien conozca a Paula sabe a lo que me refiero. Fueron, lo sé, lo sabemos ella y yo, 90 minutos en los que disfruté del primero al último. Uno, aunque no mire el reloj, controla los tiempos y situaciones, tanto ella como yo. Puede existir alguna variación, poca, pues siendo yo un tipo soso y sin imaginación, siempre actúo bajo el mismo protocolo y procedimiento. Y por ello, las diferencias, solo alcanzan unos pocos segundos. Fueron 90 minutos, plenos, os lo aseguro, de total placer. Acabe sudoroso y destrozado.

Y terminada la deliciosa fiesta, deliciosa, aplicar todos los sabores, todos, pues así los saboree, nos duchamos, vestimos, encendí un cigarrito para darle mi ladrillazo de despedida ¡lo que ha de soportar la pobrecilla! y finalizada ya la cita ella me preguntó: “Cuatro, ¿nos ha pasado el tiempo?” A lo que contesté: “Seguro, nos van a llamar la atención, voy a comprobarlo”

Hay situaciones que no tienen explicación. No la tienen. Y asustan. Porque tras ducharnos dos veces, fumarme unos cuantos cigarros, hablar de lo divino, es decir, explicarle lo que de ella veía, practicar numerosos juegos, realización de un complejo ejercicio gimnástico en el trapecio, posterior pase al plinton, salto con tirabuzón y doble mortal, un programa completo de anillas y medio maratón corriendo al “si te pillo, te meriendo”, solo habían transcurrido, en ambos relojes, cinco minutos. Lo sé, lo sé, yo solo duro 17 segundos, pero el resto de juegos, os lo aseguro, le pongo mucha afición, y soy especialista en medias y largas distancias, que si algo tengo es paciencia. Llamamos a la recepción y el tipo que allí había me espetó: “¿Desea saber la hora? ¡Pero si no hace ni cinco minutos que subió!”.

Comprenderéis que estando ambos asustados y yo, además, agotado, tras intercambiar unas cuantas opiniones sobre lo sucedido, fumar un cigarrito, no encontrar la explicación, decidimos olvidarlo, sobre todo yo, que de neuronas ando escaso. Nos despedimos con un beso y con la promesa de no contarlo, a nadie. Lástima, ojala Paula me perdone, pero yo soy una cotorra y lo cuento, porque me place.

Y ahora, pensando en ello, no lo puedo remediar pues fue un extraordinario suceso, mi neurona coja ha llegado a una conclusión: que Einstein despejó en su teoría de la relatividad que el tiempo es flexible, en lo que estoy de acuerdo no por entenderlo, no, sino porque lo dice él y, además, porque los Sábados y Domingos, unidos, duran menos que un Lunes. Pero en algo se tuvo que equivocar, porque en aquella cita, no os engaño, se paró sencillamente el tiempo. Se paró, os lo juro y cuento. Y creo, no hay otra solución, que Paula tuvo algo que ver con ello, seguro, no cabe otra explicación.

Aunque sospecho que vosotros, los que hasta aquí habéis aguantado el ladrillo, con muchísimas más luces que un servidor, en atención a lo que os he explicado tendréis una respuesta mejor. A saber, digo yo. Pues nada, volveré a releer lo escrito y ver si coincidimos, que sigo opinando que Paula, estoy seguro, fue la causante de todo ello. Aún sin quererlo.

Hasta quien me controla, idiota rematado, me ha susurrado al oído: “Cuatro, no le des al fenómeno tanta importancia, si esos 90 minutos  de placer vividos los guardas en tu memoria, te aseguro que no se han perdido”.

¡Como me jode darle la razón a ese descerebrado!

« Última modificación: Agosto 12, 2009, 11:57:15 por Neox » En línea
Cipoton
Forero Novato

Desconectado Desconectado

Mensajes: 4



« Respuesta #1 : Agosto 12, 2009, 11:05:00 »

Con interés he ido leyendo cuatro. ¿Cual fue la causa de tan extraño fenómeno?. ¿Acaso el gimnasio?, ¿tal vez la dama?.... Joer... que bien nos iría sentir tantas sensaciones y sólo en cinco minutos con los difícil que nos resulta despistarnos un par de horas.

Felicidades y a seguir disfrutando.

CIPO
En línea
Vit
Forero Colaborador

Desconectado Desconectado

Mensajes: 342



« Respuesta #2 : Agosto 13, 2009, 12:56:33 »

Las curvas, eso deben ser las curvas.  Enredadas en las curvas de Paula.  Porque en el entorno de los agujeros negros la luz y el tiempo se curvan
En línea
Jorgito
Moderador

Desconectado Desconectado

Mensajes: 9919



« Respuesta #3 : Agosto 14, 2009, 09:35:19 »

Felicidades 4 y gracias x compartir tu experiencia
En línea

Ya lo decía Aristóteles hace muchos siglos: uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras
Fipe
Forero Acreditado

Desconectado Desconectado

Mensajes: 530


no podia ser de otra manera

fipe2005@gmail.com
WWW
« Respuesta #4 : Agosto 18, 2009, 07:45:46 »

Sin duda, Cuatro, la mejor explicación práctica de la relatividad del tiempo es una experiencia como la tuya. Cuántas veces habré vivido la misma sensación,. El tiempo se detiene, se estira, se retuerce, es flexible, dúctil, maleable, y es que nada importa sino el maravilloso ser que tenemos enfrente y con el que compartimos esos momentos de eternidad. Enhorabuena por la experiencia y gracias por tan magnífico relato.
En línea

No podia ser de otra manera
Cuatrovenmasquedos
Forero Acreditado

Desconectado Desconectado

Mensajes: 28


« Respuesta #5 : Agosto 19, 2009, 04:48:53 »

Sólo una entradita, que por ser el autor del hilo no quiero subirlo, y aprovecho ahora que está arriba. Gracias por vuestras intervenciones, pero aunque sea frase muy conocida todo el mérito es de ella, soportarme con mimos tiene su mérito, un enorme mérito, eso no entra en los tratos, es propio de su carácter y naturaleza.

Gracias al que ha puesto las fotos, lo mío con la informática es un desastre. Aun lucho por comprender y dominar como se carga una pluma estilográfica. Imaginaros el resto.

Un saludo especial a Cipotón, que amablemente me saluda, algo que le honra si nos atenemos a que le debo 374.265 euros, le he protestado tres letras y devuelto unos cuantos talones. Eso solo se puede hacer a los amigos, el resto ni me fía ni confía.

Y un cordial saludo a todos.
En línea
Páginas: [1]   Ir Arriba
  Imprimir  
 
Ir a:  

Impulsado por MySQL Impulsado por PHP Powered by SMF 1.1.9 | SMF © 2006-2009, Simple Machines LLC XHTML 1.0 válido! CSS válido!